El Proyecto Tor Inc., se convirtió en una ONG 501 (c) 3 sin ánimo de lucro en 2006, pero la idea del "enrutamiento de cebolla" comenzó a mediados de los años noventa.

Al igual que los usuarios de Tor, los desarrolladores, investigadores y fundadores que han hecho posible Tor, son un grupo diverso de personas. Pero todas las personas que han estado involucradas en Tor están unidas por una creencia común: los usuarios de Internet deben tener acceso privado a una web sin censura.

En la década de los 90, la falta de seguridad en Internet y su capacidad para el seguimiento y la vigilancia se hicieron evidentes, y en 1995, David Goldschlag, Mike Reed y Paul Syverson, del US Naval Research Lab (NRL) se preguntaron si había alguna forma de crear conexiones de Internet que no revelaran quién estaba hablando con quién, ni siquiera a alguien que pudiera monitorear la red. Su respuesta fue crear y desplegar los primeros diseños de investigación y prototipos de enrutamiento de cebolla.

El objetivo del enrutamiento de cebolla era que hubiera una forma de utilizar Internet con la mayor privacidad posible, y la idea era enrutar el tráfico a través de múltiples servidores y cifrarlo en cada paso del camino. Esta es aún una sencilla explicación de cómo funciona hoy Tor.

A principios de la década de 2000, Roger Dingledine, un recién graduado del Massachusetts Institute of Technology (MIT), comenzó a trabajar en un proyecto de enrutamiento de cebolla NRL con Paul Syverson. Para diferenciar este trabajo original en NRL de otros esfuerzos de enrutamiento de cebolla que comenzaban a aparecer en otros lugares, Roger llamó al proyecto Tor, que significaba The Onion Routing. Poco después se unió al proyecto Nick Mathewson, un compañero de clase de Roger en el MIT.

Desde su inicio en los noventa, se concibió el enrutamiento basándose en una red descentralizada. La red debería ser operada por entidades con intereses diversos y confianza supuesta, y el software debería ser libre y abierto para maximizar la transparencia y la separación. Es por eso que en octubre de 2002, cuando se implementó inicialmente la red Tor, se publicó su código bajo una licencia de software libre y abierta. A fines del 2003, la red tenía aproximadamente una docena de nodos voluntarios, principalmente en los EE. UU., además de uno en Alemania.

Reconociendo el beneficio de Tor para los derechos digitales, la Electronic Frontier Foundation (EFF) comenzó a financiar el trabajo de Roger y Nick en Tor en 2004. En 2006 se funda el Tor Project, Inc., una organización 501 (c) 3 sin ánimo de lucro, para mantener el desarrollo de Tor.

En 2007, la organización comenzó a desarrollar puentes con la red Tor para enfrentarse a la censura, como la necesidad de sortear los cortafuegos gubernamentales, y que sus usuarios puedan acceder a la web abierta.

Tor comenzó a ganar popularidad entre los activistas y los usuarios expertos en tecnología interesados ​​en la privacidad, pero aún así era difícil para las personas con menos conocimientos técnicos, por lo que a partir de 2005 comenzó el desarrollo de herramientas más allá del proxy de Tor. El desarrollo del navegador Tor comenzó en 2008.

Ya que el navegador Tor hizo que Tor fuera más accesible para los usuarios y activistas de Internet, Tor resultó ser una herramienta instrumental durante la Primavera árabe desde finales 2010. No sólo protegió la identidad de las personas en línea, sino que también les permitió acceder a recursos críticos, redes sociales y sitios web que estaban bloqueados.

La necesidad de herramientas de protección contra la vigilancia masiva se convirtió en una preocupación fundamental gracias a las revelaciones de Snowden en 2013. Tor no solo contribuyó a la denuncia de Snowden, sino que el contenido de los documentos también confirmó que, en ese momento, no pudieron romper a Tor.

La conciencia de la gente sobre el seguimiento, vigilancia y censura puede haber aumentado, pero también lo ha hecho la preponderancia de estos obstáculos a la libertad de Internet. Hoy en día, la red tiene miles de repetidores administrados por voluntarios y millones de usuarios en todo el mundo. Y es esta diversidad la que da seguridad a los usuarios de Tor.

Nosotros, en el Proyecto Tor, luchamos todos los días para que todos tengan acceso privado a un Internet sin censura, y Tor se ha convertido en la herramienta más poderosa del mundo para la privacidad y la libertad en línea.

Pero Tor es más que simple software. Es un trabajo de amor producido por una comunidad internacional de personas dedicadas a los derechos humanos. El Proyecto Tor está profundamente comprometido con la transparencia y la seguridad de sus usuarios.